diario-Día 19-15-7-26

Llegó nuestro último día en París, cargado de emociones por ser también el final de este increíble viaje.

Comenzamos la jornada visitando Montmartre, ubicado en el distrito 18 de París. Allí hicimos un _walking tour_ con un guía que nos explicó la historia del barrio y cómo fue transformándose con el paso de los años. Montmartre comenzó siendo una zona alejada del centro de la ciudad y, con el tiempo, se convirtió en el hogar de las clases populares y de reconocidos artistas, como Vincent van Gogh y Renoir, entre otros.

Durante el recorrido pudimos observar desde afuera la casa donde vivió el hermano de Van Gogh, además de distintos rincones llenos de obras de arte. También conocimos el icónico Moulin Rouge, un cabaret muy famoso que se caracteriza por el molino ubicado en la parte superior de su edificio.

El walking tour terminó en lo alto de una colina, donde se encuentra la Basílica del Sacré-Cœur. Luego de hacer una larga fila, pudimos ingresar y recorrerla.

Al terminar, tuvimos que apurarnos para llegar a tiempo al Museo del Louvre, ya que, debido a los días festivos en Francia, cerraba antes de su horario habitual. Después de algunos inconvenientes con el metro, finalmente conseguimos llegar y todos pudimos recorrer el museo.

En mi caso, me perdí varias veces y, mientras buscábamos algún lugar para comer, nos encontramos de repente con la Mona Lisa. Algo parecido nos sucedió con otras obras muy conocidas. El Louvre es un museo hermoso que realmente vale la pena visitar y recorrer.

Para finalizar el día, fuimos a un parque desde donde observamos los fuegos artificiales lanzados junto a la Torre Eiffel con motivo de la celebración de la Toma de la Bastilla. Fue un momento hermoso que marcó el cierre perfecto de una experiencia inolvidable, que nos enseñó muchísimo y nos unió a todos como una gran familia.

Constanza