En este día atravesamos muchas emociones, algunas más lindas que otras. Por un lado, teníamos la emoción de conocer París y vivir nuevas experiencias; por otro, sentíamos la tristeza de dejar Oxford, donde compartimos un montón de momentos muy lindos, tanto entre nosotros, como grupo del Cora, como con otras personas que conocimos allí.
Sabemos que nos llevamos miles de recuerdos y que ahora vendrán muchos más en París.
Fue un día en el que descansamos, pero que, a la vez, resultó muy movido.
Nos levantamos temprano para desayunar y compartir nuestros últimos momentos en el campus de EF Oxford. Allí aprovechamos para pedirles a varias personas que firmaran nuestra bandera y así llevarnos un lindo recuerdo.
Luego, fuimos hacia el transfer, que nos llevó a la estación de tren de King’s Cross, en Londres, donde almorzamos y compartimos nuestras últimas charlas en Inglaterra.
Subimos al tren rumbo a París y, al llegar, otro transfer nos esperaba en la Gare du Nord para llevarnos hasta el hostel.
Realizamos todos esos traslados cargando nuestras valijas, lo que hizo que el recorrido fuera bastante cansador. A esto se sumaron el calor, ya que hay una intensa ola de calor en Europa, y el hecho de que varias valijas están mucho más pesadas que cuando llegamos.
Sin embargo, también hubo muchos momentos que aprovechamos para dormir: después del desayuno, mientras esperábamos en el campus, durante el viaje en ómnibus y también en el tren.
Al llegar, nos alegramos mucho al descubrir que todas las habitaciones tienen aire acondicionado, lo que hará que podamos sobrellevar el calor con mayor facilidad.
Luego, bajamos a cenar en el hostel (llamado Generator) donde ya teníamos una reserva. Compartimos la cena todos juntos y, finalmente, regresamos a nuestras habitaciones para dormir.
Ya estamos acá, en París, listos para vivir nuevas experiencias todos juntos y llevarnos muchísimos recuerdos más.
Candelaria

