Hay viajes que terminan cuando el avión aterriza, pero hay otros que recién empiezan cuando volvemos a casa y creemos que este es uno de esos.
Durante estos días descubrimos ciudades increíbles, recorrimos lugares que hasta hace poco solo conocíamos por fotos o por los libros, escuchamos otros idiomas, probamos comidas nuevas y aprendimos mucho sobre historia y cultura.
A lo largo de este viaje, vimos a nuestros estudiantes hablar en inglés resolviendo situaciones cotidianas y desplazándose por ciudades inmensas, así como convivir, ayudarse, reírse de los imprevistos y disfrutar cada momento con una enorme curiosidad. Ese crecimiento es, sin duda, el mayor recuerdo que nos llevamos.
Esperamos que este Diario de Viaje les haya permitido acompañarnos y vivir, aunque fuera desde la distancia, parte de esta experiencia
Nos volvemos con las valijas llenas de recuerdos, pero también con la certeza de que viajar educa de una manera difícil de explicar. Abre la cabeza, fortalece vínculos, despierta preguntas y deja huellas que permanecen después del regreso.
Gracias a este maravilloso grupo de estudiantes por hacer que cada día valiera la pena.
¡Hasta la próxima aventura!
Mariela, Vanessa y Ana Inés.

