diario-Día 4-30-6-26

Anoche, con mis compañeras de habitación y unos amigos, decidimos quedarnos toda la noche despiertos hablando de la vida y disfrutando del momento, pero se vio afectado en nuestro rendimiento del día de hoy, terminando más cansados de lo que deberíamos.

Bajamos a desayunar; por más de que hoy no estaba muy rico, pudimos recuperar la energía que necesitábamos y volvimos a nuestras habitaciones para buscar las valijas e iniciar el check out. Y, como siempre, tuvimos contratiempos con la puntualidad, pero pudimos resolverlo y empezamos nuestro walking tour por Londres. Esta vez mantuvieron el misterio y no nos contaron a dónde iríamos. Resulta que nos llevaron a “St. Paul’s Cathedral”, un claro ejemplo de la arquitectura de estilo barroco inglés y famosa por ser sede de actos oficiales británicos, como la boda del príncipe Carlos y Diana de Gales y el funeral de Winston Churchill.

Luego tomamos un par de ómnibus para subir al edificio Walkie Talkie, un edificio moderno que diseñó el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly. En la terraza se encuentra el Sky Garden, donde se veía la ciudad desde una altura que hace resaltar mucho su belleza.

Como ya sabíamos, hoy íbamos a visitar los estudios de Harry Potter. Luego de explorar la catedral, visitamos el mercado de Leadenhall, donde se filmaron algunas escenas de Harry Potter.

De allí fuimos a un mercado de comida con una variedad de restaurantes para probar, pero estaba lleno de gente y, sumado al calor, lo hizo una experiencia un poco sufrida.

Una vez que terminamos de comer, volvimos al hotel para recoger las valijas. Para eso tuvimos que tomar varios ómnibus hasta que, faltando uno, nos enteramos que la parada estaba descontinuada, por lo que tuvimos que terminar el trayecto caminando. Llegado el momento de buscar las valijas, tuvimos que hacer una cadena a través de las escaleras para poder subirlas, donde nos fuimos pasando las valijas uno por uno y las llevamos al ómnibus.

Ahora sí llegó el momento de dirigirnos a lo tan esperado. Como todos estábamos cansados, la mayoría durmió en el camino. Y llegamos a un lugar donde, sean fanáticos o no de la franquicia de Harry Potter, la exploración de la escenografía y efectos especiales de los estudios de grabación sumerge a cada uno en ese mundo mágico que reflejan las películas. Nos dieron un pasaporte donde, en el avance del tour, debíamos completar ciertos desafíos, como encontrar objetos escondidos y, una vez completado, colocar el sello en la página. Cada escenografía era impactante, donde se podía ver cada detalle y entender toda la dedicación y esfuerzo de todos los que hicieron la magia una realidad.

Al final del recorrido, mi grupo de amigos y yo nos apuramos para llegar al punto de encuentro, pero tuvimos un contratiempo inesperado: no nos dejaban pasar a la tienda donde se encontraba la salida porque parecíamos más chicos de edad y debíamos encontrar a algún adulto referente, pues en el tour cada uno fue a su ritmo. Afortunadamente, lo pudimos resolver rápido; Vanessa vino a ayudarnos y logramos salir, terminando finalmente el recorrido.

Ya era de noche y refrescó bastante comparado con el calor que hacía más temprano, nos despedimos de Londres (por ahora) y le dimos la bienvenida a Oxford.

Nos dieron una explicación de lo que íbamos a hacer mañana e hicimos un pequeño recorrido por la residencia.

A las 00:00 hs celebramos el cumpleaños de Marti y, al final, cada uno llevó su valija y se fue a su habitación.

Guillermina